Elvia Carrillo Puerto, se enfrentó al machismo de su época
Cuando actualmente los movimientos que encabezan mujeres contra el feminicidio, los derechos humanos y los abusos y acosos que sufren las mujeres, incluso en sus propios medios de trabajo como se ve en el Imss, en el Issste, en el O´Horán donde recientemente fue despedida una doctora por denunciar a su jefe porque le hacía proposiciones sexuales y al no aceptar, fue destituida y los acosos a mujeres en otros campos incluso de en la iniciativa privada y el comercio, en escuelas, etcétera, viene inmediatamente a mi mente la figura de Elvia Carrillo Puerto.
Las luchas a beneficio de la mujer, que actualmente encabezan en Yucatán distinguidas y valientes mujeres como la doctora Gina Villagómez, estimada amiga, valiosa intelectual en nuestro medio; la profesora Adelaida Salas, la maestra Teresita Campos, la doctora Dulce María Sauri, una gran gobernadora de Yucatán en su área como es el periodismo, son muy parecidas a las que encabezó la distinguida motuleña, hermana del Mártir del Proletariado Nacional Felipe Carrillo Puerto, asesinado por la reacción, porque su política social innovadora afectaba los intereses de los poderosos como hacendados y banqueros entre otros.
Entre el grupo de grandes y esforzadas luchadoras, de las que México puede estar orgulloso al contar con una pléyade de mujeres que valen mucho y trabajaron muy duro en favor de los derechos políticos de la mujer, descuella Elvia Carrillo Puerto.
¿La recordarán con fervor y ejemplo las mujeres que actualmente ocupan cargos de elección popular? Ojalá sea así.
En 1912 en su pueblo natal Motul, inicia la enorme tarea de redención a favor de las mujeres campesinas, la lucha que Elvia desarrolla es grande, titánica y meritoria, ya que actúa en un ambiente hostil por parte del elemento femenino, lleno de arcaicas tradiciones y de otro, no menos hostil, el elemento masculino, ya que éste último observaba con malísimos ojos que ella propugnara desterrar la esclavitud que en esa época imperaba en el campo, principalmente en las fincas henequeneras, en manos de millonarios terratenientes que nunca vieron con buenos ojos las actividades de Elvia.
Contra viento y marea fundó en Motul la primera organización femenina de campesinas. En 1913 su organización crece de la periferia al centro.
En 1919 buscando un campo de actividad más amplio, se traslada a la ciudad de México en la que después de vencer varios obstáculos, logra fundar la agrupación "Liga Rita Cetina Gutiérrez", nombre éste de una ameritada maestra yucateca.
En 1921 retorna a Yucatán siempre actuando en favor de la emancipación de la mujer y un año después en 1922 acepta figurar como candidata a diputada por el Quinto Distrito, donde previa y reñida lucha en justa democrática, es elegida por sus coterráneos.
En dos años ocupando el cargo de elección popular no recibió emolumento alguno, pero ella siguió ocupando su curul como era su deber,los enemigos de la causa feminista representada en la figura de Elvia, inconformes con ver a una mujer ocupando una curul por haber derrotado a un contrincante masculino en buena lid, la combaten con violencia, lo que la obliga a volver a México,llamada urgentemente por el Secretario de Gobernación, quien así le salva la vida a la valiente luchadora social yucateca.
En 1926 envío un extenso escrito a la Cámara de Diputados, calzado con millares de firmas de mujeres, solicitando por enésima vez la reforma al artículo 34 de la Carta Magna.
Elvia fue una gran lectora, principalmente de libros de Marx, Lenín y Gorky, entre otros autores.
David Barrera Canto.-