Clausura PROFEPA destrucción ilegal de manglar en Chelem
Mérida, Yucatán, a 27 de enero de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera total y temporal las obras y actividades realizadas ilegalmente dentro de un ecosistema de humedal costero de manglar en la comisaría de Chelem, municipio de Progreso, Yucatán.
De acuerdo con la autoridad ambiental, se constató una afectación directa de 5,749 metros cuadrados de manglar, derivada del corte, desmonte, eliminación y quema de vegetación, además de la lotificación del predio con fines de asentamiento irregular, todo ello sin contar con las autorizaciones ambientales correspondientes.
La intervención de la Profepa se originó a partir de una denuncia presentada por la Comisaría Ejidal de Chelem, lo que motivó una visita de inspección en materia de impacto ambiental realizada el 20 de enero. Durante el recorrido, inspectores observaron tocones, ramas y árboles recientemente cortados, acumulados en montículos para su secado, así como evidencias claras del uso de fuego.
Asimismo, se detectó la instalación de postes de madera y cintas plásticas amarillas utilizadas para delimitar el terreno, el cual fue dividido en siete lotes, dos de ellos con letreros nominales preasignados, lo que evidencia la intención de establecer ocupaciones irregulares dentro de un ecosistema protegido.
Las actividades se realizaron sin autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y sin aplicar medidas de prevención, mitigación o compensación del daño ambiental, lo que representa una afectación grave a un ecosistema de alta importancia ecológica.
Ante estos hechos, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura total temporal del sitio, colocó sellos oficiales y ordenó el cese inmediato de cualquier actividad, además de abrir el expediente administrativo correspondiente.
La dependencia federal informó que dará seguimiento puntual al procedimiento, mantendrá vigilancia permanente en la zona y reiteró que la destrucción de manglares constituye un delito ambiental, ya que estos ecosistemas son fundamentales para la protección costera, la biodiversidad y la mitigación del cambio climático.