En memoria de ABO.
Por Conrado Roche Reyes.
Recuerdo a don Abelardo Barrera Osorio, siempre vestido en forma impecable, con su guayabera y pantalón de tela sencilla, con su inseparable portafolios café. Amigo de mi padre, largas y amenas tertulias en los cafés "Fililí" en lo que fue el edificio "El Olimpo" derruído por la picota en el gobierno de Carlos Loret de Mola, uno de los fundadores del PAN en Yucatán, o en otros cafés donde degustaban el néctar negro de los sueños blancos, como La Sin Rival, El Candado y el Brasil, del historiador Civeira.
Los acompañaba en estas tertulia, la mayoría de las veces, su hijo David, muy joven él, tendría 16 o 17 años, ya lucía su buena madera de reportero y laboraba para el Diario del Sureste. David, mi amigo, ha sido siempre un digno hijo de don Abelardo Barrera Osorio (q.e.p.d.), de el heredó el talento para el periodismo, para escribir. me ha platicado en varias ocasiones, que escribirá un libro basado en una historia de la vida real, será una obra muy dura, de un tema muy delicado que sacudirá conciencias. ¡La esperamos David, tu novela, que será un éxito! como en todo lo que has emprendido, como lo has hecho con tu revista Cambio del Sureste que en abril pasado cumplió 43 años y ahora con tu portal www.cambiodelsureste.com, que cachorro aún, por su edad, (dos meses) ya ruge como un tigre.
Don ABO editó numerosos libros que él mismo vendía, de su propio peculio costeaba la edición, nunca institución alguna ya sea privada o pública los financió, no como ahora vemos que basura es publicada por los Conacultas o Sedecultas.
De su portafolios café sacaba sus libros editados siempre en papel quíntuplo, periódico como se le conoce, portadas de cartoncillo, nada lujoso, para vendérselos a sus amigos. Diez pesos, diez míseros costaban libros valiosos como La Mérida Colonial, Próceres Yucatecos o El Padre Velázquez;los dos primeros ya no se encuentran en ninguna librería, con ningún anticuario, con ningún chacharero, Próceres Yucatecos fue rescatado por Raúl Maldonado Coello (q.e.p.d.) y se han hecho nuevas y lujosas ediciones, ya no a diez pesos sino a doscientos pesos.
Don Abelardo publicó varios libros me narraba mi padre, entre ellos los de poesía X'Chailes y Poemas de la Noche Azul, de este libro los críticos de casi toda américa, como Cuba, Costa Rica, Perú, Argentina, Nicaragua, Venezuela y en los propios Estados Unidos dijeron que "Abelardo Barrera Osorio "era el García Lorca mexicano, por sus romances".
Recuerdo uno en especial en particular Romance de la Espera Angustiada:
¿A dónde te habrás marchado?
Hay incendio en la montaña,
Y en el matorral ululan
Siniestras las alimañas.
¿Acaso un jaguar?...La espera
se torna angustia que mata...
¿ O me querrás...Silencia
el zurear de la torcaza.
Y en esta espera angustiosa
¡mi corazón se desangra!.
(Escrito por Conrado Roche Reyes. Continuará )