Más de mil egresados de la Universidad del Bienestar “Benito Juárez” estallan por títulos inexistentes
Ciudad de México a 20 de enero de 2026.- Alumnos y egresados de la Universidad del Bienestar Benito Juárez volvieron a salir a las calles el pasado 16 y 19 de enero para denunciar lo que califican como un fraude educativo silencioso: años de estudio sin títulos, sin cédulas profesionales y sin respuestas claras por parte de las autoridades.
Según manifestantes, más de mil egresados en todo el país han concluido formalmente sus estudios, pero no pueden tramitar su cédula profesional por falta de registro oficial de sus expedientes académicos, lo que les impide ejercer legalmente.
“¿Dónde está ese proyecto que no se ha concretado?”: testimonios de protesta
Durante la manifestación frente a Palacio Nacional, Evangelina Silva, egresada de la generación 2019–2023, entregó un mensaje duro contra las autoridades educativas:
“¿Dónde está ese proyecto que no se ha concretado? Aquí estamos nosotros, víctimas de este gobierno. Creímos y hoy no tenemos ni siquiera el título; es una farsa.”
Otro de los manifestantes, Daniel González, se dirigió directamente a las figuras de poder con una demanda concreta:
“Necesitamos una reunión con el secretario de Educación, Mario Delgado, y, de ser necesario, con la presidenta Claudia Sheinbaum, para que nos garanticen la entrega de nuestros títulos.”
Los egresados han denunciado que la falta de títulos y cédulas profesionales los ha obligado a aceptar empleos ajenos a su formación —como en call centers o trabajos eventuales— mientras sus credenciales permanecen sin validación oficial.
Promesa de bienestar, realidad de incertidumbre
Creada en 2019 como un proyecto educativo prioritario para ampliar el acceso a la educación superior en zonas marginadas, la Universidad del Bienestar enfrenta hoy acusaciones de rezago administrativo, desorganización y falta de transparencia.
SEP se deslinda, alumnos quedan en el limbo
Aunque la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha señalado que los trámites dependen de las propias Universidades del Bienestar, los estudiantes acusan un intercambio de culpas que los mantiene atrapados en un limbo académico y legal, sin claridad para ejercer sus profesiones.
Imagen de portada: RRSS