Sheinbaum supera a Calderón y Peña en seguridad; AMLO el peor de todos
Ciudad de México, a 21 de enero de 2026.- La comparación de los primeros años de gobierno de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum muestra contrastes claros en materia de seguridad pública. Con base en cifras oficiales y análisis especializados, el balance coloca a Sheinbaum con el mejor desempeño inicial y a López Obrador con el peor, incluso por encima de gobiernos marcados por la guerra contra el narcotráfico.
Durante el primer año de Felipe Calderón (2007), México registró alrededor de 10 mil homicidios dolosos, en un contexto donde inició la estrategia militar contra el crimen organizado. Aunque la violencia se dispararía en los años siguientes, su arranque aún se dio con niveles considerablemente menores a los que vendrían después.
En el caso de Enrique Peña Nieto (2013), el primer año cerró con entre 17 y 18 mil homicidios, reflejando una violencia alta pero relativamente estable frente al cierre del sexenio de Calderón. Su estrategia buscó bajar el perfil mediático de la guerra, aunque sin lograr una reducción de fondo.
El peor desempeño corresponde al primer año de Andrés Manuel López Obrador (2019), cuando se alcanzaron más de 34 mil homicidios dolosos, la cifra anual más alta registrada hasta entonces. Pese a la creación de la Guardia Nacional y la política de “abrazos, no balazos”, la violencia no solo no disminuyó, sino que se consolidó en niveles récord, marcando el peor arranque en seguridad de los cuatro presidentes comparados.
En contraste, el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum ha mostrado una tendencia a la baja en homicidios frente al cierre del sexenio anterior, acompañada de un cambio de estrategia que prioriza inteligencia, coordinación operativa y detenciones de alto impacto. Aunque especialistas advierten que persisten problemas graves como la extorsión y las desapariciones, el comportamiento de los homicidios coloca a su administración como la de mejor desempeño inicial en seguridad en casi dos décadas.
Analistas coinciden en que, si bien los contextos son distintos, los datos del primer año son claros: la estrategia de López Obrador dejó a México en su punto más violento, mientras que el actual gobierno ha logrado, al menos en el arranque, revertir esa tendencia.