Los "coyotes" y los montes "im-píos y sin piedad.

Editorial 23/08/2017 1,768 lecturas
Los "coyotes" y los montes "im-píos y sin piedad.

Todos sabemos que en Yucatán se pagan salarios miserables, que a duras penas puede una familia de tres o cinco personas salir adelante por lo pobre y raquítico de los emolumentos que los y las jefes de familia reciben de sus patrones explotadores.

Muchas veces no solamente dan los patrones salarios paupérrimos, sino que no otorgan prestaciones sociales como el Imss, que aunque da un pésimo servicio médico, al menos los derechohabientes en caso de enfermedad, ya saben que cuentan con su naproxeno, su paracetamol, su butilhioscina, su antiácido o su antidiarréico, un cuadro básico de medicamentos, otra prestación que no reciben, es la del Infonavit para poder acceder a créditos para un chiquilote o a un palomar, mientras que los constructores y constructoras favoritas de la delegación del Infonavit se enriquecen, claro, previo pago de los "moches", a los funcionarios de esta dependencia.

A pesar de la crisis que golpea a la clase trabajadora, aunque el canciller Luis Videgaray, Luis Meade, de la Secretaría de Hacienda y el titular de la Sedesol federal, Luis Miranda, "el clan de los Luises", digan que una familia mexicana "vive a toda m.., todo dar" con un ingreso de ochenta y cuatro pesos diarios, todos sabemos que no es así y que estas "cantinfladas" y metidas de pata de funcionarios y funcionarias federales, son un insulto a los trabajadores mexicanos, que apenas ganan para subsistir.

Hay crísis, se ve y se siente, Peña Nieto está presente, ra ra ra, los trabajadores hacen hasta  lo imposible para que en estas vacaciones de verano vayan con sus familias aunque sea un día, a la playa, empeñan todo lo que poseen en los montes "im-píos" a los montes sin piedad, a esas numerosas casas de empeño que abundan en Mérida y en todos los rincones del estado, a empeñar sus poquitas cosas de valor, ya sea su escasa joyería, herramientas, aparatos electrónicos, pero ahí se ven los puertos llenos de gente, atiborrados, haciendo su agosto los comerciantes y vendedores de todo, sobre todo los de alimentos y bebidas alcohólicas, no pueden faltar dos como la gente y después como vengan. 

Y alrededor de todo este drama que viven las familias de escasos recursos que acuden a esas casas de empeño, los montes im-píos, así le pongan nombres de santos o de bondadosos ganchos, como el generoso, el intereses chiquitos, el con tu IFE y un comprobante de tu IFE te damos lo que pidas, están los coyotes, sujetos de la peor ralea al servicio de esas casas de empeño, montes im-píos y sin piedad, para quitarle a la gente, todo lo que puedan, los engañan, los engatusan y prácticamente les roban, pierden lo poco que tienen, aunque digan "me vale, ya comimos nuestro pescadito, tomamos las chevas y nos divertimos con la familia", aunque lo vean así de simple, han perdido todo.

Estas casas de empeño e impías no tienen ningún registro y ni están controladas por autoridades alguna, roban con la mayor impunidad, las denuncias en su contra si es que las hay, se pierden en los laberintos de las fiscalías y de las agencias de "investigación", ahí duermen el sueño de los justos, sueños  injustos, sí, la injusticia que hay en nuestro país, para los pobres.

Y los coyotes y los montes impíos y sin piedad, siguen acumulando ganancias a base del sufrimiento del pueblo ¿será acaso el masoquismo de los yucatecos que empeñan todo lo que tienen y lo pierden para ir con la familia a la playa?. Sería bueno que los psiquiatras hagan un estudio de este caso.

DAVID BARRERA CANTO.- 23 de agosto de 2017.-

Anterior
Entregan premio Proser 2017....
Siguiente
Decenas de muertos en bombardeos en la capital de ...