Los que delinquen en Yucatán no son foráneos, son yucatecos
Mérida, Yucatán a 7 de septiembre de 2018.- El director de la Clínica de Justicia Terapéutica, Paulino Dzib Aguilar, dijo hoy que hay una gran mentira que se dice cuando se afirma que los delitos en Yucatán son cometidos por foráneos, porque la gran mayoría son cometidos por yucatecos.
“Es un error que quiero combatir, la gente que dice que los delitos son por foráneos, pero nosotros vimos que el 70 por ciento de los que cometieron delitos fueron yucatecos y el 30 por ciento por foráneos. Por ello, es mentira que los que están cometiendo delitos son de fuera, porque son yucatecos la gran mayoría”, señaló.
Explicó que se hizo un estudio amplio de la incidencia delictiva en la entidad, en los últimos 15 años y ahí se pudo ver que la gran mayoría de los delitos son metidos por yucatecos, en el 70 por ciento de los casos y los menos son los delitos cometidos por foráneos.
No obstante, dijo que Yucatán se encuentra en un perfil criminal bajo en comparación con el resto del país.
“En el trabajo que hicimos tenemos que el perfil de Yucatán fue de medio hacia la baja, lo que significa que estamos por bajo del perfil delincuencial del país; se evaluaron delitos de alto impacto como violaciones o asesinatos, y también de frecuencia, como el más conocido que es el robo”, señaló.
Consideró que a nivel federal se debe de implementar una política consolidada en materia de seguridad, en la que participe el gobierno, la academia y la iniciativa privada, porque de lo contrario incluso Yucatán podría dejar de ser un estado seguro.
“Es la responsabilidad que le toca al siguiente sexenio; debe hacer política pública de adaptación, estamos en el hilo de que si no echamos a andar a andar una política pública consolidada podemos estar en riesgo de perder al Yucatán que todos queremos”, dijo.
“Volteemos a ver a nuestros estados vecinos de norte y cuando tenían espacios de convivencia social como el que tenemos y se perdieron en un abrir y cerrar de ojos. La respuesta directa es tiene que armarse una política pública consolidada con la academia, con el empresariado”, agregó.
El también director del Instituto Interdisciplinario de Psicología Jurídica, dijo que en Yucatán sí puede haber riesgo de que se convierta en un estado peligroso, pro el cambio en la dinámica social que se está dando, por lo que insistió en que debe de haber una reestructuración.