Piden ejidatarios de Chocholá clausurar calera que daña cultivos mieleros
Mérida, Yucatán a 17 de enero de 2019.- Ejidatarios del municipio de Choholá denunciaron el reinicio de operaciones de una calera que fue clausurada hace nueve meses por contaminación y denunciaron el abuso de autoridad y engaño por parte de empresarios para someter a parcelarios de ese municipio.
Claudia Cob Durán, presidenta del Comisariado Ejidal de ese municipio y Samuel Martín Rosado, productor mielero, señalaron a los medios de comunicación de una serie de irregularidades por parte de una calera instalada en una superficie de seis hectáreas en la carretera a Kopomá, pertenecientes al ejido y que según expresó Cob Durán obtuvo bajo engaños.
Explicó que la calera, perteneciente a la familia Abraham Maffud, e inició operaciones hace tres años; sin embargo, tras una serie de quejas de los ejidatarios se realizó una inspección por parte del Registro Nacional Agrario, que en un litigio otorgó la razón a los ejidatarios y por orden de la autoridad federal clausuró las operaciones de la calera que contamina la zona y daña los cultivos y la producción de miel en la zona.
Cob Durán expuso que tras una serie de argucias legales, la empresa inició operaciones hace tres días, lo que motivó la intervención de los ejidatarios y por consiguiente denuncia para que se detengan las actividades en ese sitio.
Detalló que la empresa se encuentra ubicada a unos 6 kilómetros al sur de la población, sobre una superficie de seis hectáreas de terreno que se adjudicaron tras engañar a un grupo de ejidatarios que firmaron en blanco para recibir unos recursos, tras la promesa que instalarían ahí una maquiladora.
Argumentó la denunciante que el Comisariado Ejidal de Chocholá ha establecido una asamblea para reclamar el acto de entrega de esas tierras y que la autoridad agraria resuelva en la devolución para usufructo de los campesinos. Además, expuso, se ha comprobado que la extracción de arena y piedra para el uso de la calera daña la producción de miel, lo que perjudica a unos 100 apicultores de la zona.
En ese mismo tenor, Samuel Martín Rosado, informó que un centenar de productores de miel trabajan en ese municipio en apiarios que se han visto afectados por el polvo y la quema de combustibles que utilizan en la fábrica. Dijo que, los productores han mermado su producción y han reportado la muerte de abejas por las nubes de polvo y sedimentos que levanta la calera y que deposita sobre la zona forestal del municipio.
Los ejidatarios afectados demandaron la intervención de las autoridades estatales para la clausura de la empresa, ya que según estableció la querellante, desde el 18 de abril pasado, un juez ordenó la paralización de actividades: Empero, la empresa ha reiniciado operaciones, tras una serie de argucias legales.
Puntualizó que la determinación del Tribunal Agrario estableció que la empresa no podía establecerse en ese sitio porque es una zona de selva y bosque bajo y estableció que la empresa se adueñó de los terrenos con engaños a los ejidatarios, por lo que debe establecerse un procedimiento para recuperar el beneficio de la propiedad,