San Juan: El parque de la “mala suerte” y la violencia
Mérida, Yucatán, mayo 28 de 2026.- Durante nuestras diarias y prolongadas caminatas en busca de noticias, videos y fotos para Cambio del Sureste, mi esposa Elizabeth Chan España (quien, para mi gran tristeza, falleció el 29 de octubre del año pasado, luego de sufrir con valentía y cristiana aceptación una breve dolencia), y yo nos sentábamos en alguna de las bancas del bello parque (por el día y la tarde, he de decirlo), para platicar y disfrutar de una rica paleta, de un sorbete de coco de La Principal o de un granizado de fruta de la época. A mi esposa y fotógrafa LIZCHAN le encantaba disfrutar de sus sabores favoritos, como el mamey, el zapote o el tamarindo; así nos mitigábamos del calor reinante.
Pero, para entrar de lleno a nuestra crónica de hoy, el Parque de San Juan fue bautizado como “El parque de la mala suerte” por un periodista cubano, don Eduardo J. Valdez Suárez, buen amigo de mi padre, el escritor, periodista, poeta y profesor don Abelardo Barrera Osorio, y amigo mío también.
Don Eduardo tenía un gustado programa radiofónico llamado “Nuestra Ciudad”, que era un éxito en 1962 y 1964. El cronista se inició en esta noble y bella profesión de periodista en el año de 1964, en el Diario del Sureste, desaparecido, lo enfatizaré siempre, por la picota oficial. El noticiario Nuestra Ciudad se transmitía a través de las difusoras del Sistema Radio Yucatán de mis amigos, entre otros socios, del arquitecto Alberto García Bolio y de Arturo Iglesias Villalobos. El periodista Valdez Suárez le llamó a San Juan, del que era vecino, el parque de la mala suerte por los constantes accidentes de tránsito y las reyertas que se daban en ese parque. Había una pandilla comandada por el famoso “Vago” de San Juan, un grandulón que fue golpeador de la Federación Estudiantil Yucateca (FEY) y golpeador al servicio de uno o dos dirigentes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo del Estado (burócratas estatales). Obtuvo una plaza de gobierno, con vale de despensa y todo lo demás.
San Juan no solamente fue el “parque de la mala suerte” en los lejanos sesentas, sino que años más tarde se convertiría también en el parque de la violencia.
Leamos los datos que este cronista tiene: en un pornocyber ubicado en la calle 64 entre 69 y 71 fue asesinado, en 2015, Ramiro Leal Cox por dos sujetos con el fin de robarle. Los dos culpables fueron detenidos y actualmente purgan prisión por los delitos de homicidio y robo.
El caso más sonado de un hecho violento ocurrido en el barrio de San Juan, y conste que esta crónica no es del género rojo ni tiene tintes políticos, sino netamente histórico y anecdótico, fue el de José Eduardo Ravelo Echeverría, un joven veracruzano de 23 años de edad, en situación de calle y con el mote de “El Güero”, quien fue detenido por elementos de la Policía Municipal de Mérida en julio de 2021, presuntamente porque se encontraba drogado y cometía destrozos, por lo que los vecinos del rumbo lo denunciaron.
El “Güero” fue trasladado a los calabozos de la cárcel de la Policía Municipal y liberado horas después, según información policial.
La tragedia se presentó después porque el joven veracruzano denunció que fue golpeado, torturado y violado por los policías que lo detuvieron.
El suceso que mencionó ocurrió durante la administración municipal del alcalde Renán Barrera Concha y fue un escándalo político a nivel nacional.
Ravelo fue internado grave en el antiguo Hospital O’Horán, presuntamente por los traumatismos recibidos, y falleció el 31 de agosto de 2021. Hubo violentas manifestaciones por este hecho y afloraron, según dicen, rivalidades y diferencias personales entre dos panistas: el gobernador Vila y el alcalde (panista) Barrera Concha, y hubo mucho dinero de por medio para perjudicar políticamente al alcalde panista. Vaya usted a saber.
El caso llegó a la Fiscalía General de la República (FGR). Los policías involucrados fueron detenidos y liberados después, seguramente con un “usted disculpe”, y finalmente la FGR emitió un dictamen que echó más leña al fuego. Precisó en un documento “que el joven Ravelo no fue violado, ni torturado, ni golpeado, sino que murió de una neumonía mal atendida por los doctores que lo asistieron en el Hospital O’Horán”; es decir, una negligencia médica, que puede ser cierta, ya que las negligencias de los galenos, incluso afamados, con trayectoria y de clínicas privadas, se dan mucho en Mérida. Ma si no.
Y el cronista quiere concluir mencionando de nuevo al periodista don Eduardo J. Valdez Suárez, cuyo hijo, mi amigo Eduardo J. Valdez Espinosa, heredó de su padre la honrosa profesión de periodista. Quiero decir que en verdad San Juan se merece el apodo de “parque de la mala suerte”, ya que, como publicamos oportunamente en CAMBIO DEL SURESTE, el pasado 6 de mayo fue agredido el taquero R.J.P.F. por un violento sujeto, quien lesionó también con arma blanca a la oficial de la Policía Municipal de Mérida S.J.G.P.B., quien fue trasladada a la T-1 del IMSS para su atención médica. Y ya para concluir esta crónica, el pasado 26 de mayo el guiador de una camioneta Kia sufrió, al parecer, un colapso en la calle 62 entre 67 y 67-A, de San Juan, y arrolló a varias personas que se encontraban comiendo sus tacos y tortas con todo y polvo en un puesto de fritangas de San Juan. El guiador terminó, con todo y camioneta, estrellándose en un muro de la histórica y bella iglesia de San Juan.
Si mi esposa doña Elizabeth Chan España, quien ya está en la Casa del Todopoderoso en el Cielo, y el cronista hubiéramos estado presentes en ese aparatoso accidente, seguramente hubiera tomado muchas fotos y un video fabuloso. Punto final.
Por: David J. Barrera Canto. (A mi adorada esposa Elizabeth Chan España, mi compañera de vida).-
Foto de portada: accidente en el Parque de San Juan.—