Los primeros artesanos de Yucatán, ruidos necesarios de Mérida
Mérida, Yucatán, a 25 de septiembre de 2018.- Voy a referirme en esta reseña a los ruidos necesarios de nuestra urbe. De los que pudiéramos decir que son las voces de toda ciudad laboriosa: los ruidos del trabajo.
Para esto vamos a retroceder unos cuatro siglos. Cuando Mérida comenzaba a levantarse de su cama de piedra y que los indios, sin otro salarios que una comida frugal, desmoronaban el famoso montículo llamado Baklumchaan que ocupaba majestuosamente lo que hasta ahora es nuestra Plaza de Armas.
¿Alarido de silbatos de algunas fábricas?. No, aún Monsieur Papín no descubría la fuerza impulsora del vapor de agua, ni Mister Stephenson construía su primera locomotora.
El primer ruido necesario de Mérida lo producían los picapedreros indígenas, bajo la dirección del arquitecto Fray Miguel de Herrera, maestro de albañilería de los indios. Así se fueron levantando las señoriales casas solariegas de los conquistadores, de las que subsiste (únicamente en su fachada) la Casa de Montejo, que hoy es sede de una institución bancaria, ubicada frente a nuestra Plaza Grande como le llamamos, que no zócalo como le dicen los fuereños.
Se oyeron los martillazos de una carpintería. Eran los del carpintero español Antonio Sánchez, matrimoniado con doña Catalina de Escobedo.
Fue el maestro de los carpinteros que luego hubo en la ciudad y que de él aprendieron el oficio de convertir la madera en arte o en muebles.
Después se oyó el batir del martillo sobre el yunque. Había llegado a Mérida el primer herrero, don Juan Jiménez, casado con doña Juana Hernández, y quien tuvo aprendices que después se fueron distribuyendo por la ciudad.
El primer taller de platería fue abierto por el orfebre don Diego de Vargas, casado con doña María López de Arbieta o Arvieto. Don Cristóbal de Rojas, casado con doña Ana de Vargas, fue el primer fabricante de sillas, y don Andrés González, el primer sastre. Este artesano casó con doña Beatriz, india.
Estos fueron los primeros artesanos que tuvo Mérida.-
Por David J. Barrera Canto.-
(Para mi padre: el maestro, escritor, periodista y poeta don Abelardo Barrera Osorio (q.e.p.d.), autor del Himno a Valladolid, injustamente olvidado por las autoridades culturales y educativas).