Julián Zacarías, el cacique, con complejos de monarca
Me informan que Julián Zacarías, Alcalde de Progreso, mandó a poner vallas metálicas alrededor del Palacio Municipal. Según para que ningún ciudadano se acerque al palacio. Es lamentable la actitud de este pequeño bravucon con complejos de monarca. El palacio municipal es un bien público, por ende le pertenece a todas y todos. El palacio municipal es el centro de atención, ante la crisis sanitaria los empresarios en el poder, actúan como tal, cómo empresarios, piensan que los bienes públicos son como sus bienes privados.
Es importante saber por quién se vota, los Zacarías son una familia de libaneses arraigados desde el siglo XX en Progreso, son mercaderes de la política y al amparo del poder público han conseguido todo. La prosperidad de los Zacarías no se entiende sin sus relaciones con el poder público. Es el segundo Zacarías que Gobierna el hermoso Puerto de Progreso.
Los progreseños saben quiénes son las familias caciques que han gobernado por décadas. Hoy es PRI, mañana Nueva Alianza, pasado mañana el PAN, son los mismos. No hay avance porque impera la corrupción, la única motivación es el Dios dinero repartirse el botín entre las familias caciques. Pero el pueblo progreseño no les importa o no está en su agenda.
Hace unos años tuve la oportunidad de caminar todo Progreso, casa por casa, conocer las cinco comisarías. Es un puerto sumamente olvidado. Los que llegan a vacacionar, o de fin de semana, pues piensan que todo va bien. Pero la otra cara de Progreso son las zonas marginadas, las colonias olvidadas. Las comisarías dependientes casi en su totalidad de la pesca. Se ha incrementado la violencia, la erupción de pandillas. El tejido social se está fractura cada día más. Progreso carece de servicios públicos municipales de calidad, por ejemplo la colecta de basura, alumbrado público, pavimentación de calles, agua, entre otros.
Los progreseños tendrán cómo cada tres años repetir con más de lo mismo y saben que más de lo mismo significa volver a elegir a los representantes de las familias caciques que han gobernado por décadas u organizarse desde la ciudadanía para que el pueblo tome el poder desde la vía democrática y con un representante que este a su servicio.
Sin embargo, debemos analizar que la democracia en los municipios de Yucatán, es un gran tema a debatir a luchar por instaurar una nueva forma de hacer política. Digo una nueva forma, porque la única manera de hacer el ejercicio de la política es base de contiendas dispares, llena de mucho dinero, dispendio. La gente se ha acostumbrado a vivir sólo de esa forma. La gran tarea que tenemos como ciudadanos es pasar: de la simulación democrática a vivir en una democracia verdadera, dónde el pueblo elija a sus gobernantes de manera democrática, sin paripé.
Al final un pueblo tan noble como el de Progreso merece mejores gobernantes, no caciques con complejos de monarcas.
Lic. Jorge Sánchez Reyes, Politólogo, Licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.- 23 de abril 2020.-