Los nuevos curanderos millonarios.
Mérida, Yucatan a 14 de septiembre de 207.-Según fuentes de la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA), en México unas 80 mil personas se dedican a ofrecer curas, alternativas médicas, tratamientos y asistencia clínica sin tener un título profesional o una información científica.
En los reportes de instituciones como la Cofepris, -Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios- en México anualmente se erogan unos 14 mil millones de pesos por concepto de gastos a este tipo de nuevos curanderos.
Pero, cómo es que se gestan estas “alternativas” médicas que ofrecen curación al cáncer, reumatismo, diabetes, afectaciones asmáticas y otros padecimientos clínicos sin base científica. En opinión del médico internista Mario Pasalaguna Pérez, adscrito al hospital T1 del IMSS, el problema radica muchas veces en la falta de atención del personal médico a sus pacientes.
En otra opinión, la psicóloga y especialista en clínica médica Rubí Martínez Briceño, el problema es que muchas personas buscan una fórmula esperanzadora ante sus males sin importar la capacidad científica de una cura y por ello arriesgan incluso su patrimonio.
Por su parte el antropólogo social Marcos Pasos Montes explica que en Yucatán hay una tradición, principalmente en las comunidades rurales de acudir al “brujo”, duradero, xmen, para tratas aspectos médicos que deberían ser atendidos por profesionales de la medicina, pero en valor de confianza, muchas veces recae en los yerbateros que ofrecen estos servicios en los pueblos.
Sin embargo en las ciudades también hoy se agudiza este fenómeno con los nuevos curanderos, explica Pasos Montes, ahora de manera pública se ofrecen en medios electrónicos e impresos se publican, dan “consultas” en clínicas sin certificación y acuden a eventos donde se promocionan y dan conferencias magistrales.
El problema es que estos charlatanes están dañando a una gran parte de la población con sus propuestas de libros, videos, donde dan a conocer curaciones mágicas, alternativas poco claras y sin fundamento médico, que han ocasionado la pérdida de vidas humanas, sin que se registren como tales.
En este aspecto hay varios cuestionamientos, replica Pasalaguna Pérez, el problema no solo está en la desconfianza de la gente, sino en la falta de vigilancia por parte de las autoridades para vigilar y exigir mayor responsabilidad de estas empresas, negocios y nuevos curanderos, agrega.
En ocasiones hay noticias de cierre de “clínicas”, “sanatorios” y consultorios, donde están instalados estos nuevos hacedores de milagros, pero solo es cuando se presentan quejas o denuncias por fraude o alguna afectación sanitaria, de ahí, no pasa nada, porque incluso hacen congresos en donde la gente compra productos milagrosos sin ningún soporte científico y profesional.
Por todas partes hay redes de comercialización de sobres, cajas de pastillas, cremas, inyecciones, todo tipo de productos milagrosos que se venden hasta en las esquinas. En 2015 la Cofepris clausuró 215 clínicas que no tenían registros sanitarios para su funcionamiento, pero esto, es solo un pequeño lunar del problema, manifiesta Martínez Briceño.
En Yucatán no se conoce de clausura de estas falsas clínicas o servicios de curaciones y atenciones médicas, pero tampoco hay información sobre ¿cuántos consultorios cumplen con estos requisitos?, ¿dónde están ubicados?, ¿cuánto facturan?, que tipo de profesión tienen los que dan estas consultas, cuestionó.
Este problema implica a los colegios de médicos, a los profesionales de la salud ya que es una competencia desleal, curanderos y magos que ofrecen todo tipo de productos que no resuelven los problemas reales y muchas veces ponen en riesgo la salud de sus pacientes, y los profesionales de la medicina deben de opinar y actuar ante la pasividad de las autoridades, comentó la psicóloga.
JCN.-