Precandidatos en el banquillo de los acusados
Como no había sucedido en la historia reciente de la política mexicana, dos aspirantes a la Presidencia de la República, están en el banquillo de los acusados. Uno de ellos, si se sigue acelerando la maquinaria oficial en su contra, especialmente la Procuraduría General de la República (PGR) y la SEIDO, podría no solamente perder la candidatura a la máxima magistratura del país, sino enfrentar un proceso penal en su contra, con graves consecuencias, incluso perder la libertad y sus derechos políticos.
En plena intercampaña, novedoso término con el que llama el Instituto Nacional Electoral (INE) o los consejos estatales electorales, o en el período de "silencio", se ha desatado muy fuerte la guerra sucia y se han lanzado duras críticas y quejas, contra Ricardo Anaya, el candidato del Partido Acción Nacional (PAN) a la presidencia de la República, por lavado de dinero y la creación de "empresas fantasmas" para poder llevar a cabo éste delito.
Las televisoras nacionales, como Televisa y TV Azteca principalmente, han dedicado sus espacios y tiempos en las horas más vistas y privilegiadas por la audiencia, aunque éstas hayan disminuido notablemente, para denunciar con supuestas pruebas, de que Ricardo Anaya y un empresario queretano de nombre Manuel Barreiro, contra el que se han enfocado todas las baterías judiciales del sistema, congelándole incluso todas sus cuentas bancarias, creemos que está a un paso de irse a la cárcel, chivo expiatorio o no, es muy posible que sea compañero de Elba Esther Gordillo, toda la maquinaria jurídica y judicial del gobierno se está manejando muy bien aceitada, con sus engranajes a todo vapor.
Se trata de matar a dos pájaros o más, de un tiro, de Barreiro se brincaría a Ricardo Anaya si el gobierno federal a través de la PGR y otras instancias judiciales se atreven a dar el golpe fulminante, no sería la primera vez, ha pasado con Luis Echeverría Álvarez, con Carlos Salinas de Gortari y con Enrique Peña Nieto, que personas, políticos o dirigentes sobre todo, son encarcelados sin que se tome en cuenta su presunción de inocencia.
No es el caso, aclaro, de los ex gobernadores Javier Duarte, de Veracruz, y Roberto Borge, de Quintana Roo, actualmente encarcelados en diferentes prisiones, ya que a éstos se les ha comprobados sus multimillonarios desvíos en perjuicio del erario público y del pueblo. Éstos no son chivos expiatorios, unos angelitos castigados, sino delincuentes que saquearon las arcas de sus estados.
Lo mismo vimos en Yucatán con Ivonne Ortega Pacheco, pero ella fue protegida y goza de impunidad, pero con el repudio y el desprecio del pueblo yucateco contra ella, pero como tiene un cinismo tan grande como su ego, se le resbala.
Otro precandidato a la Presidencia de la República es acusado de delitos, se trata de José Antonio Meade Kuribreña, abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por desvío de millonarios recursos cuando estuvo al frente de la Cueva de Alí Babá, es decir, de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Éstos delitos ya han sido denunciados incluso por la Auditoria Superior de la Federación, si la presión ciudadana y de otros partidos es fuerte, tal vez no sea procesado, porque obviamente se le protegerá con todos los recursos del sistema, pero tendría que renunciar a sus aspiraciones de llegar a Los Pinos.
Dos casos muy difíciles y nunca vistos, dos pretendientes a la silla presidencial y de tener en el pecho la banda presidencial aunque la pongan de cabeza, están siendo acusados en plena precampaña, uno como delincuente de cuello blanco, por lavado de dinero, Anaya, y el otro por corrupción, por desvío de recursos, Meade Kuribreña, tal vez los partidos de ambos deban de seguir los consejos irónicos y llenos de sarcasmo del candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, y renuncien a sus candidaturas "quiero oponentes fuertes": dice el Peje.
Pese a todo, las encuestas favorecen a López Obrador, en el primer sitio en la intención del voto; a Ricardo Anaya, en la segunda posición; y a Meade Kuribreña en la tercera, su campaña no levanta, sobre todo en Yucatán, si pone como su coordinador de campaña en la entidad a un inepto burócrata como Jorge Carlos Berlín Montero, quien fracasó en su intento de ser candidato del PRI al gobierno del Estado.
DAVID BARRERA CANTO.- 2 de marzo de 2018